El Ayuntamiento de Salamanca aprobará en 2026 el III Plan Municipal de Salud de la Ciudad de Salamanca con el objetivo de mejorar la calidad de vida de su población mediante un enfoque integral y equitativo de la salud pública. El plan refuerza la implicación activa de la ciudadanía y la colaboración entre los diferentes sectores vinculados a los determinantes sociales, ambientales y culturales que inciden en el bienestar colectivo. El documento ha sido presentado este jueves ante el Consejo Municipal de Salud de Salamanca, celebrado en el Salón de Plenos del Consistorio, para recabar nuevas aportaciones antes de su aprobación.
El Consistorio, como integrante de la Red Española de Ciudades Saludables y alineado con las directrices de la Organización Mundial de la Salud, reafirma su compromiso con la promoción de la salud pública y la mejora del bienestar de la población a través de estrategias locales activas. La elaboración del plan ha sido el resultado de un diagnóstico que ha permitido identificar los principales retos y un proceso participativo que ha contado con la implicación de diversos sectores sociales, ciudadanía, profesionales y entidades locales. Este trabajo ha permitido integrar las aportaciones de distintas iniciativas y planes previos tanto del ámbito sanitario como de otros sectores con impacto en la salud comunitaria.
El III Plan Municipal de Salud, con una vigencia de cuatro años, se articula en torno a cinco líneas estratégicas y 16 objetivos generales concebidos para abordar los principales contextos de actuación identificados durante la fase previa de diagnóstico, teniendo en cuenta las competencias en el Área de Salud Pública de los municipios.
La primera línea estratégica es ‘Transversalidad y salud en todas las políticas municipales’ para crear sinergias en todas las áreas municipales evitando impactos negativos y promover la equidad y la sostenibilidad. La segunda línea aborda la ‘Promoción de los estilos de vida saludables’ en toda la población, implicando a toda la comunidad a través de acciones intersectoriales, educación y creación de entornos que faciliten estas conductas.
La tercera línea estratégica establece la ‘Salud mental y bienestar emocional como prioridad comunitaria’ para incidir en la prevención, promoción e intervención comunitaria, combatiendo el estigma y apoyando la coordinación intersectorial entre los diversos servicios municipales para fomentar la inclusión social y la recuperación.
La cuarta línea sitúa ‘La ayuda mutua y la discapacidad como eje vertebrador del trabajo municipal en equidades en salud’, colocando a las personas con enfermedad y discapacidad y la colaboración comunitaria como centro para reducir las brechas de salud, promoviendo la inclusión, el acceso equitativo a servicios y la creación de entornos de apoyo. Se potenciará la Casa de las Asociaciones como espacio especializado en la promoción de la salud comunitaria.
La quinta línea estratégica contempla la ‘Intervención en los determinantes ambientales y de salud animal’ para prevenir riesgos para la salud.

