Según la portavoz de Industria del Grupo Socialista, Raquel Medina Nuevo, la Junta de Extremadura no acompaña con la planificación, las infraestructuras y las soluciones necesarias el proyecto de gigafactoría de Navalmoral de la Mata. La intervención tuvo lugar en la Comisión de Industria, Energía, Ciencia y Territorio.
El proyecto pretende impulsar la reindustrialización de Extremadura, generar empleo y actividad económica y contribuir al desarrollo de Navalmoral de la Mata y de toda la comarca del Campo Arañuelo. Según la misma portavoz, una inversión de estas características exige algo más que anuncios: el compromiso efectivo de las administraciones para que el territorio esté preparado para acogerla.
Las dudas se concentran en el abastecimiento y la depuración de agua. La estación depuradora de aguas residuales de Navalmoral de la Mata está al límite de su capacidad, una situación que plantea interrogantes sobre las necesidades de la gigafactoría y también sobre las de las industrias ya instaladas en la zona, como las del sector del cartonaje. El sistema de captación de agua potable se encuentra, además, en una situación precaria, y el proyecto para captar agua del Campo Arañuelo desde el embalse de Valdecañas continúa sin materializarse. Según la portavoz, la situación reconocida por el Ayuntamiento hace urgente abordar una cuestión esencial para el desarrollo industrial y el crecimiento de la comarca.
En materia de vivienda, la previsión de construir 120 viviendas no se ha traducido, según la misma portavoz, en una solución efectiva. Las estimaciones apuntan a que serán necesarias más de 200 para responder a las necesidades asociadas al desarrollo del proyecto, y la falta de planificación en este terreno puede convertirse en un obstáculo para atraer trabajadores y consolidar la actividad económica que se espera de la gigafactoría.
El Grupo Socialista pide a la Junta de Extremadura que asuma sus responsabilidades, concrete las actuaciones pendientes y garantice las infraestructuras y los servicios necesarios para que la inversión pueda desarrollarse con garantías. Defiende que el proyecto debe abordarse desde el interés general y no desde el enfrentamiento partidista, y pide al Partido Popular que no convierta la gigafactoría en una cuestión ideológica.

